Cadena de innovaciones, nuevas formas de enseñar en la Universidad.

Muchas veces como docentes sabemos que lo que hacemos en clase no funciona o bien que podríamos incorporar otras formas de enseñar que generen más interés en los estudiantes o los comprometan más con su aprendizaje. ¿Te pasó? A mí muchas muchas veces… cuando no es falta de tiempo, es escasez de recursos y podría enumerar algunas razones más que hacen que suela postergar las intenciones que tengo de cambiar cómo enseño en distintas asignaturas.

El cuatrimestre pasado leí un artículo de Ana Lucía Pizzolitto (2018) llamado “Innovaciones como estrategias de cambio educativo. Aportes teóricos desde el campo del planeamiento educacional” que me gustó mucho y me inspiró a innovar. La autora expone:

Etimológicamente, el término innovación se encuentra conformado por tres componentes: in-nova-ción. Nova remite a la idea de renovar, cambiar, realizar nuevamente; así como también involucra novedad, cualidad de lo desconocido, novel, novicio. El prefijo In hace referencia a introducción, incorporación de algo nuevo en una realidad ya existente. Mientras que el sufijo ción implica actividad o proceso, resultado, realidad interiorizada e incorporada (Libedinsky, 2005). De esta manera, definimos a las innovaciones educativas como un conjunto de procesos complejos, sistemáticos e inten-cionales en los que resulta de suma importancia el protagonismo de los docentes en ellos e implican tomas de decisiones e intervenciones tendientes a la modificación de actitudes, concepciones, culturas y prácticas educativas, así como también la resolución de problemas, tendientes al mejoramiento de la calidad de la enseñanza, introduciendo rupturas en las prácticas preexistentes y cambios en las creencias, supuestos o teorías subyacentes que sustentan tales prácticas (p. 89).

El artículo realmente me resultó muy interesante. Me permitió reencontrarme con el concepto de “innovación” pensando los sentidos que la unen y distancian de otras nociones como “ruptura, mejora, prácticas planificadas y contextualizadas”. También me posibilitó pensar de la mano de otros autores que hacía tiempo no leía. Recordé a Fullan (2002)1 quien explica que los procesos innovación traen consigo “desaprendizajes” y “reaprendizajes” para los docentes dado que desencadenan incertidumbre y desafían a probar, ensayar y experimentar nuevas estrategias poniendo en tensión las propias creencias y prácticas. Ahora bien, ¡qué díficil es sostener los cambios y transferirlos a otros espacios de nuestra práctica docente!

La autora nos ayuda a profundizar en la comprensión de las innovaciones retomando los tres enfoques (tecnologico, político y cultural) que plantean House y Mcquillan (2005)2 para su estudio y el recorrido por seis dimensiones (sistémica, ecológica, cognitiva, de diálogo, de investigación-acción y holográfica) que Ruiz Ruiz (2003)3 desprende de estos enfoques para reflexionar sobre los propósitos y finalidades de las innovaciones. Asimismo, desde la perspectiva de la complejidad (Morin, 2005),4 la autora recurre a la noción de «trayectoria» para ayudarnos a pensar el camino que recorren las innovaciones, considerando el momento de gestación y los períodos en los que se desarrollan. Esto último me dejo pensando dado que, a partir de las innovaciones, los docentes podemos procurar su generalización y expansión, limitarnos a reemplazar una práctica por otra ya existente o bien abandonar el proceso de cambio considerando los obstáculos y dificultades que pueden aparecer.

Leer siempre me ayuda y este artículo me inspiró a innovar: animarme a hacer algo diferente en mis clases. Elegí la asignatura «Alumnos con necesidades de apoyo educativo», un espacio curricular que está en la mención Educativa del grado de Psicología en la UFV. En la Guía Docente podrás ver que en esta asignatura analizamos distintas situaciones o condiciones, temporales y permanentes, que pueden afectar el proceso de aprendizaje de los estudiantes. Sin embargo, esto no se limita a la educación formal sino que incluye analizar cómo los psicológos educativos pueden acompañar procesos de evaluación e intervención psicoeducativa que favorezcan la inclusión educativa y social en distintas actividades y contextos.

Al pensar cómo podía mejorar el aprendizaje de los estudiantes se me ocurrió ponerlos en contacto con experiencias reales y situadas de profesionales que trabajan, de forma independiente o a través de centros especializados, con estudiantes, comunidades educativas y familias de personas con discapacidad o condición alguna que afecte su aprendizaje. ¡Esto fue un desafío! Hace dos años que llegué a España y aún estoy en proceso de construir nuevos lazos profesionales. Pero en lugar de amedrentarme, sentí que allí estaba el reto didáctico para mí. Así fue como durante el cuatrimestre fui armando una nueva red de contactos que me permitieron tener invitados muy valiosos en las clases.

Una de estas visitas que logré concretar en el aula potenció el interés por aprender de mis estudiantes. Marta, la directora del Centro GATEA, un espacio que brinda atención integral a personas con trastorno del espectro autista (TEA), asistió con Meli (psicóloga del Centro) y contó su experiencia como mamá de un joven con TEA y fundadora de GATEA. Nos llenó de anecdótas donde mis estudiantes pasaron de la emoción a la risa y quedaron con ganas de saber más no sólo de su Centro sino del TEA, contenido que estabámos trabajando.

Esto me llevó a pensar que la innovación de abrir las puertas de mi clase requería pensar otro cambio más ¿Qué hacer con este interés que había suscitado la visita de Marta?, ¿qué podía cambiar de mi propuesta de tareas y actividades que sostuviera esta motivación? Nuevamente decidí innovar… y exploré por varios días el trabajo del Centro GATEA y los recursos que tenía disponible de forma abierta. Así descubrí su canal de Youtube (https://www.youtube.com/@gateaatencionglobal9101) y un repositorio lleno de podcasts, algunos solo con audio y otros en formato video. Comencé ese mismo día a escucharlos y no podía dejar de hacerlo…

Este recurso me llevó a pensar cómo incorporarlo en mis clases y nuevamente una innovación nació. Les propusé a mis estudiantes trabajar con los podcasts. Cada uno debía elegir de forma autónoma un episodio que les generaba más curiosidad o interés y animarse a grabar sus reflexiones en un podcast en formato audio. Quería que pudieran tener una escucha atenta y sensible y que su reflexión no se limitara a un texto estructurado o a resumir lo escuchado con ayuda del Chat GPT. Buscaba sostener la motivación conectando lo que pasaba dentro y fuera del aula. De esta manera, quería que ellos puedan acercarse de otra manera con lo que estaban estudiando pensando en su presente, retomando sus experiencias personales y acompañándolos a proyectarse como profesionales en el futuro.

Esta es la consigna que les compartí: Una vez que escuches o visualices el episodio que elegiste, debes armar un audio (a modo de podcast) de una duración mínima de 3 minutos y máximo 5 minutos donde reflexiones sobre lo que escuchaste y cómo lo conectas con lo estudiado en la asignatura (lecturas obligatorias, presentación de clase y comentarios que fuimos compartiendo en el aula).En tu audio debes dar respuesta a las siguientes preguntas: a) ¿De qué trata el material que escuchaste o visualizaste? (¿cómo se titulaba?, ¿qué número de episodio era?, ¿quiénes formaron parte del mismo?, ¿qué ideas o temas fueron abordados en relación al TEA?), b) ¿Qué te pareció novedoso e interesante considerando los conocimientos y/o experiencias que tenías en relación al TEA? (es importante que hables desde tu experiencia personal como estudiante), c) ¿Qué relaciones o vínculos encuentras con las lecturas obligatorias o materiales abordados en clase? (aquí puedes retomar una cita de los textos o algún ejemplo o caso que hayamos comentado en clase), d) ¿Por qué crees que un/a psicológo/a debería escuchar o visualizar este material? ¿qué aportes hace para comprender y actuar en la práctica profesional?, e) ¿A quiénes recomendarías escuchar o visualizar este material? (padres, hermanos, educadores, profesionales del campo de la salud, políticos, comunidad en general) y ¿por qué?  (menciona al menos 3 razones), f)  ¿Qué aprendiste a partir de esta actividad? Estas preguntas no debes mencionarlas de forma explícita en tu audio, solo son una guía para ayudarte a organizar tu reflexión.

Cuando les presenté esta propuesta de trabajo confieso que algunos me miraron con desconfianza. ¿La tarea consiste en grabar un audio como si te mandara un Whatssap?, profe ¿solo queres escucharme?, ¿cómo me grabo? Fui contestando todas estas preguntas y los animé (también yo me animé) a explorar nuevos recursos (disponibles en internet de forma gratuita) para aprender siguiendo esta cadena de innovaciones en la que estaba metida. Juntos exploramos la herramienta Voccaro, ya que nos ofrecía una manera simple de grabarnos. Primero probé yo grabando los pasos para resolver la actividad (escucha aquí) y luego ellos. También les propusé socializar esos audios, es decir, compartirlos como grupo para escucharnos. Por suerte, aceptaron subir cada uno su podcast a un muro colectivo a través de la herramienta Padlet (si no conoces este recurso te dejo un material que explica qué es y cómo usarlo: https://intef.es/wp-content/uploads/2019/10/Padlet-2.pdf)

Al terminar esta actividad, muchos me expresaron su satisfacción con la propuesta y lo novedoso que les había resultado resolver una tarea en formato audio. También compartieron en clase lo interesante que les había parecido escuchar a sus compañeros y lo que habían descubierto del TEA. Sin embargo, cuando creía que las innovaciones en este curso habían llegado a su fin, nuevamente se desencadenaron otras.

Con autorización de mis estudiante, compartí con Marta (del Centro GATEA) las resonancias de sus podcasts a partir de las reflexiones que estaban colgadas en la Padlet. Ese mismo día, antes de entrar a clases, recibí este correo de Marta:

Aún sorprendida por esta respuesta, lo primero que hice al comenzar la clase, fue leer a mis estudiantes las palabras de Marta. Algunos se reían, otros estaban en shock. La invitación de Marta nos sumergió (a los estudiantes y a mí) en un nuevo desafío que aceptamos y que hoy nos llena de orgullo. ¡Grabamos un episodio para GATEA y los audios de mis alumnos hoy también forman parte de otras reflexiones que se comparten en el canal de YouTube del Centro para que otros puedan seguir aprendiendo!

Te comparto aquí los enlaces para que puedas escucharlos:

Episodio 152 | Charlando con alumnas de grado de psicología de la UFV https://www.youtube.com/watch?v=_8_4X6CWDKE&t=27s

Episodio 153 | Testimonios UFV: autismo y sexualidad https://www.youtube.com/watch?v=oTaRDM85Oug&t=1220s

Episodio 154 Testimonios UFV: diagnóstico de autismo en mujeres https://www.youtube.com/watch?v=_Q6f21kvsUg&t=479s

Episodio 155 | Testimonios UFV: ¿cómo es ser madre de un niño con autismo? https://www.youtube.com/watch?v=cQsfdvBrgng&t=261s

Episodio 156 | Testimonios UFV: perros de asistencia para personas con TEA https://www.youtube.com/watch?v=EWOjCdJ5_Jw&t=1003s

Si esta experiencia que te compartí te interesó, te invito a que dejes un comentario así seguimos en contacto.

  1. Fullan, M. (2002). El significado del cambio educativo: un cuarto de siglo de aprendizaje. Profesorado, Revista de currículum y Formación del Profesorado, 6, 1-14. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=56751267002 ↩︎
  2. House, E. & Mcquillan, P. (2005). Three perspectives on school reforms. En A. Lieberman. The roots of educational change.
    International handbook of educational change
    . Springer. ↩︎
  3. Ruiz Ruiz, J. M. (2003). Cómo mejorar la institución educativa. Evaluación de la innovación y del cambio. Análisis de casos. Cooperativa Editorial Magisterio. ↩︎
  4. Morin, E. (2005). Introducción al pensamiento complejo. Gedisa editorial. ↩︎